martes, 29 de mayo de 2012

El Club de la Lucha, novela y película


Bastantes años después de gozar cosa bárbara con la película "El Club de la Lucha" (original "The Fight Club"), recientemente he conseguido y leído la novela en la que está basado el film. La obra está escrita por Chuck Palahniuk y la película dirigida por David Fincher.

Advierto que los SPOILERS para quien no haya leído la novela y/o visto la película pueden ser jugosísimos.

En primer lugar, no voy a ser tan gafapastoso de soltar el clásico y automático "es mucho mejor el libro", porque no siempre es así. Hay que saber valorar cada obra en el medio en el que se ha desarrollado, y a menudo lo que se pierde en narrativa se gana en el terreno visual, y el resultado puede estar casi al nivel de la obra original; veanse ejemplos de la talla de The Road. También es cierto que hay ejemplos lamentables de adaptaciones, como "El Capitán Alatriste" que no era una película como tal sino un trailer larguísimo, pero incluso hay casos en que ocurre lo contrario: de una idea que aparte de una premisa interesante u original no nos aporta gran cosa, se hace una obra que realmente merece la pena. Mencionaré en este sentido, aunque ya he oído a gente decir lo contrario (y me parece que no saben de lo que hablan) "Minority Report". Para quien no la haya leído, la obra original es un relato corto que se ventila en unas pocas páginas y que se resuelve con unas cuantas paradojas temporales, la premisa es buena pero la película gana con mucho en tramas y vistosidad. No hablo únicamente de efectos especiales, sino de diálogos y desarrollo de la historia. También hay que decir que la escena en la que el jefe Anderton (Cruise) ve las grabaciones de su chiquillo extraviado está fusilada de "Días Extraños", cuando Lenny, el personaje protagonizado por Voldemort (Ralph Fiennes, quería decir)  revive las grabaciones de la nena que le abandonó (Juliette Lewis).

"¡Slotty quiere a Gordi! ¡Chocolaaate!"
Dejando aparte el tema, me quedo sólo con la idea principal, que es: no todas las adaptaciones cinematográficas de novelas son una hez, cosa que a muchos les gusta decir con la barbilla en alto y pasándose una bufanda por encima del hombro y con una chaqueta de pana con coderas aunque haga 45º a la sombra. El Club de la Lucha me parece una gran película, que a pesar de prescindir necesariamente de ciertos fragmentos presentes en la obra, muestra una gran habilidad a la hora de que no nos demos cuenta de la gran revelación de la historia: que Tyler Durden no existe, es una personalidad alternativa del protagonista.

Paso a enumerar ciertas diferencias y similitudes entre la novela y la película, no necesariamente todas son a peor en la película, aunque sí una en la que haré bastante hincapié porque afecta bastante a la historia.

Diferencias y Parecidos:

- El estilo narrativo:
El de la novela es muy dinámico, casi vertiginoso en algunas partes, la historia está narrada en todo momento en primera persona desde el punto de vista del protagonista; digamos que desde su personalidad "moderada". Habría sido imposible reflejar ese estilo en la película sin un narrador en primera persona con la voz en off de Edward Norton, y es un acierto que así lo hayan hecho. Y aunque es lógico, no deja de tener mérito teniendo en cuenta que muchos directores parecen tener un miedo cerval a los narradores y a los "pensamientos en off". No consigue estar en este sentido a la altura del libro, que a medida que avanza va rememorando frases anteriores de la historia, tomando en muchos casos nuevos significados en el nuevo contexto. A medida que nos acercamos al final de la novela, hay muy pocos momentos que no sean gloriosos desde el punto de vista literario. En la película lo han conseguido reproducir con un éxito limitado, pero como decía, se ha dado un tratamiento igualmente dinámico al aspecto visual, logrando paliar en cierto modo esa carencia narrativa.


- El protagonista no tiene nombre:
Al menos en la novela; en la película el prota parece referirse a sí mismo como Jack, a partir de que mencionan los artículos periodísticos en los que los órganos hablan en primera persona (el primero que mencionan es el **** de Jack). De hecho, en alguna sinopsis mencionan al protagonista como Jack, pero en ningún momento dice su nombre. Posiblemente en realidad Jack es un recurso similar a John Doe, que es la versión anglosajona de "fulanito"; es decir, nadie, sin nombre (también es el nombre que ponen a los cadáveres sin identificar, John Doe para hombres y Jane Doe para mujeres). En la versión con audio inglés imagino que se resuelve mejor, es como si en el audio español hubiesen dicho "soy el hígado de fulanito".

En el libro no se menciona en ningún momento su nombre, sólo Tyler Durden. En algún momento de la lectura pensé que incluso era posible que Tyler fuese su verdadero nombre, sólo que él no puede asimilarlo como propio y sólo lo atribuye a su lado más radical. Es curioso cómo surgen los paralelismos una y otra vez: en ese sentido, me recuerda también a The Road, obra en la que ningún personaje tiene nombre. De hecho, se dice el nombre de uno de ellos pero sólo para aclarar al poco rato que es un nombre inventado porque no quiere dar el verdadero. Tengo pendiente hacer un estudio comparativo entre Chuck Pahlaniuk y Cormac McCarthy, autor de La Carretera (entre otras obras maestras) porque también sus estilos narrativos encierran ciertas similitudes.

- Tyler Durden, ¿Anarquista?:
Aquí es donde se abre una brecha, claramente por cuestiones estéticas, pero es un cambio significativo que, en cierto modo, según se mire, puede echar a perder todo el sentido de la obra. En la novela, jamás se describe a ninguno de los personajes principales. En la película vemos a Edward Norton enratonado, con su traje gris y su aspecto apocado, y a Brad Pitt fresquísimo, cachas, con ropa y peinado super chulis. En la novela la diferencia es puramente psicológica, Tyler Durden tiene más iniciativa y una filosofía nihilista destructiva radical, comparado con el carácter sosegado y "zen" de su personalidad principal.

Y aquí va la cuestión; vale que sea una creación psicótica y no una persona real, pero si es un tío que va predicando la anarquía, la autodestrucción, el anticonsumismo y otras ideas similares, ¿por qué lleva ropa y un peinado tan cool? Si dice que no hay que caer en los modelos estéticos que marca la publicidad, ¿por qué ponen a un cachas guaperas como Brad Pitt (aparte de que como actor se puto sale, eso no lo cuestiono jamás)? Es decir, si Tyler Durden es una proyección de la mente del propio protagonista que se manifiesta más o menos cuando y como le da la gana ¿no sería más lógico que apareciese ante su personalidad principal como quiere que éste le vea? Más anodino de aspecto, menos cuidado, pero con carisma. Tal vez una mejor elección hubiese sido un actor que incluso se pareciese un poco más a Norton, y con un estilismo menos glamouroso y más oscuro.

- La filosofía de Tyler; sí pero no:
Recuerdo a mucha gente que tras ver la película se les hacía el ojete pesicola diciendo que sí, que qué razón tiene el menda, tendríamos que ser todos como él. Bien, no puedo negar que muchas de las ideas son atractivas y tienen más razón que un santo, como el discurso anticonsumista. La frase de "tenemos trabajos que odiamos para comprar cosas que no necesitamos" nos puede hacer sentir a muchos identificados. De forma engañosa, eso será en EEUU, aquí la frase sería "tenemos trabajos que odiamos para poder pagar el alquiler de un cuchitril y comer".

Pero me pregunto cuántos de esos súper revolucionarios vivirían en el mundo que propone Tyler. En la película lo suavizan bastante, pero el grado de afán de destrucción que tiene en la novela es brutal. Propone contaminar el planeta, extinguir especies enteras, y otras lindezas igual de simpáticas. Incluso quedándonos con la vena meramente anarquista, no es que quiera cambiar el sistema, propone poco menos que crear el caos, y que todos seamos iguales. No iguales en derechos, en oportunidades, que es la versión que mola de ser iguales, sino que nadie tenga nada que le caracterice, convertir a la gente en "monos espaciales", que es como llama a los reclutas del proyecto Estragos. Cree que la gente está empeñada en mejorar, y lo que hay que hacer es tocar fondo, convertirse en la mayor mierda. Hay gente que lo ve como una filosofía chupi en contraposición a la cultura del culto a la imagen y la perfección, pero hay un bonito término medio entre ambos conceptos. No se pueden tomar como norte los delirios de un nihilista autodestructivo, porque así el mundo estaría lleno de escombros andantes.

Hoy más que nunca son atractivas las ideas revolucionarias, pero un Tyler Durden no lo quiero ni regalado.

- Cambios y Añadidos de la película:
Hay escenas que han cambiado en la película con respecto a la novela, por supuesto, y algunos para mejor. Por ejemplo, la escena en la que, siguiendo sus propias órdenes, unos policías se disponen a cortarle las pelotas, que en el libro transcurre en un autobús y es una escena un poco raruna. Pero también hay añadidos libres. Las que más me llaman la atención:
  • Las conversaciones entre "Jack" y Tyler sobre con quién le gustaría pelear, si pudiesen. Esas escenas son un punto, y totalmente inventadas.
  • Bob el Grandullón esperando en el porche a que le permitan entrar en el Proyecto Estragos (no sé por qué en la peli no lo tradujeron, lo dejaron como "Proyecto Mayhem", y mayhem significa estragos). Sí que aparece en la novela en el porche, pero al cabo de un rato está cuidando del jardín, no esperando ser admitido. La escena en la que Norton le sopla lo de aguantar tres días nunca existió.
  • El final. En el libro nunca se mencionan los edificios de tarjetas bancarias, ni que quiera hacer borrón y cuenta nueva del mundo financiero. El cambio que quiere hacer Durden es más profundo y radical. Es cambiar a la gente. También se da a entender que realmente ha llegado a cambiar el mundo, pero no porque triunfe al dinamitar el sistema financiero, sino porque da a entender que el germen de su revolución está implantado y no va a desaparecer.
  • La forma en que se "conocen" Tyler y no-Tyler. No es en un avión, sino en una playa nudista en la que Tyler está haciendo una escultura bizarra. Hay mucho simbolismo en la escena, o al menos yo lo veo, a lo mejor me pasa como a los críticos de arte que se pasan horas elucubrando sobre las motivaciones artísticas del autor, cuando es un lienzo que le han caído zurraspas encima. Pero no voy a estirar el tema más aún. Cuando haga una relectura igual me lanzo a hacer un estudio más pormenorizado.
- Tyler Durden y Joker:
 Durante casi toda la novela, el prota lleva una herida en la mejilla que no se le cura, que describe como "un ojete" a través del cual se puede meter un dedo. Se convierte en una seña de identidad del personaje, aunque francamente agradezco que no lo hayan metido en la película porque podía ser bastante desagradable. Hacia el final, los otros miembros del Club de la Lucha que intenta desmantelar, le dan una serie de palizas en el curso de las cuales le abren la herida hasta comunicarla con la boca: "...me martillea la cara con la muela gigantesca de su puño cerrado. Hasta que los dientes rasgan el interior de la mejilla. Hasta que el agujero de la mejilla se encuentra con la comisura de la boca, una mueca sanguinolenta abierta desde debajo de la nariz hasta debajo de la oreja".

En la escena final, cuando se dispara a sí mismo para acabar con Tyler, ocurre lo siguiente: "La bala que salió de la pistola de Tyler me rajó la otra mejilla dejándome una sonrisa desigual de oreja a oreja. Sí, como una calabaza de Halloween enfadada. Un demonio japonés. El dragón de la avaricia".

Incluso antes de esta similitud física, ya estaba encontrando parecidos entre el joker de El Caballero Oscuro y Tyler Durden/Jack. Me pregunto si Christopher Nolan le echaría un ojillo a esta novelaca antes de crear al Joker. Porque el Joker de "El Caballero Oscuro" por descripción física podría ser perfectamente el protagonista del Club de la Lucha que hubiese perdido totalmente el control y se hubiese convertido finalmente en Tyler Durden. No parece darle importancia a que le golpeen, de hecho reacciona riéndose. "No hay nada que puedas arrebatarme". No actúa movido por impulsos materialistas, ni siquiera por poder o manipulación como otros villanos. Lo único que quiere es acabar con cualquier tipo de organización, con el mundo tal como es. Tiene la capacidad de atraer a su lado a gente enajenada y violenta. ¿Casualidad? Yo diría que no... (qué ganas tenía de decir esa frase y que viniese a cuento).


No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada